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¿Te has escuchado, alguna vez, diciendo cosas como?

· Mi “ex” me hizo mucho daño, me he sentido muy humillado/a y le odio por ello.
· Mi Jefe me está haciendo la vida imposible, lo estoy pasando muy mal por culpa de él.
· Qué bonito/a eres, me encanta lo que me acabas de decir.
· …

Entonces es que vives en tu día a día sin distinguir entre tu “emoción, la “realidad”, y tu “interpretación” de la realidad.

En el hecho de realizar o no esta distinción, se esconde una de las causas de sufrimiento mas comunes y más sencillas de evitar. ¿Quieres averiguar una manera de disminuir el sufrimiento en tu vida? Pues sigue leyendo…

Las emociones, las interpretaciones y la realidad

Para ello es necesario distinguir entre:

· Los hechos. Lo que sucede. Sin más.
· Las emociones que te hacen sentir esos hechos
· Y lo que interpretas tú, de los dos anteriores.

Lo que suele suceder es que vivimos nuestro día a día sin prestar mucha atención a eso tres elementos. Y entonces se confunde todo con mucha facilidad. Y el lío se vuelve descomunal. Y generas sufrimiento, para ti y los demás.

¿Quién puede dañarte, emocionalmente?

Fíjate:

Mi “ex” me hizo mucho daño, me he sentido muy humillada y le odio por ello

Hecho: Tu ex hizo algo. En realidad hizo lo que sentía que debía hacer. Y cualquier cosa, por si misma, no es ni buena ni mala, simplemente “es”. (Esto es así, aún que cueste de aceptar, y ahí está el tema: cuesta mucho de aceptar)
Interpretación: Eso que hizo, no te resulta aceptable. Consideras que no estaba bien, que no debía de haberlo hecho. Y decides odiarle por ello.
Emoción: Esa no aceptación de lo que hizo tu “ex”, te hizo sentir dolor emocional y humillación.

Observa este punto, que ahí está la clave:

Tu “ex” no te hizo mucho daño, tu “ex” simplemente hizo algo. Fue tu no aceptación de ese algo, lo que provocó en ti mucho daño, en la forma de dolor y humillación.

Por lo tanto, y si lo paras a pensar,…

… la única persona que tiene capacidad para dañarte, emocionalmente hablando, eres tú mismo/a

Cuesta creerlo, ¿verdad? Pues parece que así es.

Recupera tu Poder Personal

Fíjate en este otro ejemplo:

Mi Jefe me está haciendo la vida imposible, lo estoy pasando muy mal por culpa de él

Hecho: Tu Jefe hace algo. Y eso, en si mismo, no es ni bueno ni malo. Hace lo que cree que debe hacer. Punto. Solo él sabe sus motivos y circunstancias, que le llevan a hacer eso. Tal vez tú, en su lugar, harías lo mismo; nunca podrás saberlo.
Interpretación: Eso que hace tu jefe, a ti, te parece inaceptable. A ti no te debería estar haciendo esto. Tú no te lo mereces. Y te resistes a ello.
Emoción: Esa no aceptación de eso que hace tu jefe, a ti hace sentir muy mal.

Observa de nuevo. Solemos resumir la experiencia anterior diciendo:

“Mi Jefe me lo hace pasar muy mal”

Y, en realidad, tu jefe a ti no te hace nada. Ahí estás mezclando, sin darte cuenta, el hecho, la emoción que has sentido, y lo que has interpretado de todo ello.

Sería mucho más constructivo referirte a ello como:

“Mi Jefe ha hecho esto o aquello. Yo no he sido capaz de aceptarlo y me he perjudicado emocionalmente con ello. Ahora me siento muy mal por este motivo”

Menudo cambio de enfoque, ¿no te parece?

Una nueva Perspectiva Vital

Esta nueva visión de las cosas sitúa todo en su sitio. Lo sucedido, tu interpretación de lo sucedido, y tu reacción emocional. Y además, te devuelve a ti todo tu Poder Personal, que habías entregado al otro sin darte cuenta.

Esta nueva perspectiva reconoce, implícitamente, que sólo tu tienes el poder de dañarte emocionalmente. Por lo tanto, ir a trabajar y encontrarte con tu jefe deja de ser un problema.

Más bien se convierte en una oportunidad, cómo cualquier otra experiencia, que te permite ver que cosas te molestan, que cosas te agradan, que cosas te sublevan,… En definitiva,…

… cualquier experiencia se convierte en una oportunidad de re-conocerte mejor, de conocer mejor a tu EGO. Se convierten en una oportunidad para crecer

El fin del sufrimiento

Llegados a este punto, empiezas a resistirte menos a las cosas que te suceden. Hasta sientes gratitud.

Porqué te das perfecta cuenta que la causa de tu estado emocional está en ti. No en eso que sucede ahí afuera. Y esta menor resistencia, a lo que ya es, reduce enormemente el sufrimiento en tu vida.

Te invito a que lo pongas en práctica en tu día a día. ¡No te quedes sólo con la idea! Úsala, como un traje. Si no te gusta siempre la puedes dejar atrás. Y luego me cuentas como te ha ido.

Se trata de observar atentamente, en todas las situaciones de tu vida. Y distinguir el “hecho” en sí, lo que es tu “interpretación” y lo que es la “reacción emocional” que experimentas de todo ello.

Y cuando este ejercicio deja de ser un acto forzado en ti, y se convierte en tu nueva forma de ver las cosas, la sensación de sufrimiento verás que disminuye. Las cosas son como son, y las emociones que vas sintiendo, son como alarmas que te permiten ver como enjuicias esa cosas.

Las emociones se convierten en tu aliado para dejar de sufrir

Tu percepción de la vida cambia, porqué nada ni nadie puede dañarte emocionalmente. Y, además, sientes gratitud, incluso por las cosas “malas.

Cómo decía aquel antiguo cuento sufí:

Bueno… malo… ¿quién sabe?*

*Cuento sufí. Autor desconocido
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2 comments

  1. Teresa Reply 31 marzo, 2016 at 18:07

    Que dificil aceptar que somos nosotros los únicos responsables de nuestras emociones… y que bien que hayas hecho este recordatorio
    Hay una frase de Osho que incide en ésto y concluye:” Tu eres el cielo y el infierno también.”
    A elegir ! 🙂
    Por si a alguien le sirve, Byron Katie tiene un libro buenísimo, Amar lo que es, donde te lleva a hacer un trabajo personal hasta que aceptas que lo que ves en el otro es tuyo.
    Toca aceptación , si queremos avanzar…
    Gracias!!!!!!!

    • Carles Cantallops Reply 31 marzo, 2016 at 18:56

      Sin duda, es tremendamente difícil aceptar que somos los únicos responsables de nuestras emociones. Pasan cosas y nosotros “decidimos” si nos afectan o no. Como decías de Osho: a elegir!
      Tomo nota del libro de Byron Katie. Y es que se trata de aceptar desde el amor: este es el camino.
      Muchas gracias por tu aportación!
      Un fuerte abrazo!

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